Grabaron
las canciones, y en poco tiempo Frank se sintió como de la banda. Se había
olvidado de Shaun, y ahora sus mejores amigos era lo de My Chem, pero con quien
mejor se llevaba era Gerard.
La
banda había empezado una gira, si es que se podía llamar así. Se paseaban por
los "festivales" que hubiera, tocaban en locales de mala muerte, y
apenas tenían público, pero iban ganando fama.
Un día,
estando en un bar -nueva tradición: emborracharse antes de cada actuación para
evitar el pánico escénico-, antes de uno de los conciertos, les llamó su
mánager.
-¿Sí?
-dijo Gerard con el manos libres
-Sí, soy Mike. He estado con los de la
discográfica.... y.. eh...
-¿Qué pasa? -dijo Gerard con un tono de
preocupación.
-Quieren que hagáis un vídeo. -los chicos
empezaron a dar gritos de alegría-. No
tan rápido. La disco pone las cámaras, pero el escenario etc etc lo tenéis que
poner vosotros.
Después
de decir eso, colgó. Sinceramente Mike no era el mejor manager, pero era el
único que tenían.
Con esa
noticia hicieron el concierto, y después; cada uno, volvió a casa.
Ray y
Matt, se fueron a las suyas, bastante borrachos; y Frank -que ahora vivía con
los Way-, se fue como de costumbre a casa de Gerard y Mikey.
-Paso
de ducharme.. -dijo Mikey mientras iba dirección a su cuarto, como un zombie
-Pero
si estás que das asco... Métete en la ducha, aunque te duermas allí.-dijo
Gerard.
-Tengo
más de 18, puedo hacer lo quiera.... Y quiero dormir. -dijo, y acto seguido se
encerró en su cuarto.
-¡¡GUARRO!!
-gritó desde el salón el mayor.
Desde
el otro lado de la puerta se escuchó la risa de Mikey.
-Pues
yo tengo hambre -dijo Gerard-, ¿Quieres algo?
-No,
ahora no... Creo que me voy a dar una ducha...
-Ok.
Gerard
se fue hacia la cocina, y Frank hacia el baño.
La nevera estaba casi vacía, sólo había
mantequilla de cacahuete y poco más. Decidió hacerse un sándwich.
El pan
que había no podía estar más duro, así que decidió tostarlo un poco, por si eso
ayudaba en algo... Y entonces, se fue la luz.
Como
puedo buscó en los cajones alguna linterna o algo que alumbrara. Se acordó de
que Frank estaba en la ducha, y linterna en mano, fue a ver como estaba.
Justo
cuando estaba frente a la puerta del baño, se escuchó un gran golpe, y luego un
pequeño Ahh.
-¿Frank?
-dijo Gerard con voz preocupada.- ¿Estás bien?
-Mi...
brazo... -dijo desde el otro lado de la puerta.
-¿Puedes
salir?
Gerard
intentó abrir la puerta, pero tenía el pestillo cerrado.
-No..
no lo sé, el suelo está mojado.
Frank
intentó ponerse de pié, pero, con todo el agua por el suelo, volvió caerse. Esta vez, arrastró
consigo una cuchilla, que terminó clavándosela en la mano.
Después
de volver a escuchar el golpe, Gerard vio claro que no iba a poder abrir la
puerta, y decidió echarla abajo.
Después
de varios intentos consiguió echarla abajo, y llegó hasta el baño. El suelo
estaba encharcado y olía gel de ducha. Sacó la linterna del bolsillo, y la
encendió.
Enfocó
el suelo, y allí lo vio: tirado sobre las losas encharcadas del baño, estaba
Frank, sangrando por una mano, con el otro brazo en una posición extraña, y
totalmente desnudo.
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