Después
de haberse quedado un par de semanas en casa de Gerard, Frank tomó su decisión.
En cuanto llegaron al estudio, se la contó al resto de sus compañeros.
-Así
que te vuelves a Jersey -le preguntó Mikey.
-Síp.
Ahora lo que quiero es aclararme las cosas... He dejado a la banda... Y sólo
quiero volver a mi casa y no sé... hacer el vago...
-Tío,
que sepas que te echaremos de menos. -dijo Ray mientras lo abrazaba.
<<¿Todos?>>
Se preguntó Frank. Busco a Gerard con la mirada. Estaba apoyado contra la
pared, en una esquina, cigarrillo en mano. Estaba cabizbajo, y parecía que estaba
en su mundo. Cómo si nada de lo que estaba pasando le importara.
-Que
sepas -dijo Matt-, que siempre tendrás una cerveza fría en mi casa.
Todos,
menos Gerard se rieron del comentario. Poco después llegó John, cargado de
maletas y varias guitarras.
-Hey,
esto es todo lo que tenías en casa -dijo-. ¿Cómo piensas llevártelo a Jersey?
-Eehh..Supongo
que en autobús. -respondió Frank
-Con
tanto bulto, fijo que te hacen pagar un plus. -dijo Mikey.
-¿Taxi?
-dijo Frank- Es otra opción.
-¿Hasta
Belleville? -dijo Ray-. Macho, ¿estás loco o eres rico?
-¿Y
entonces como coño quieres que vaya? -dijo Frank un poco cabreado.
-Si
quieres... te puedo llevar yo -dijo Gerard
El
resto de los presentes se le quedó mirando. La posesión más preciada de Gerard
era su coche, y casi nunca dejaba que alguien (a parte de su hermano) usara el
coche.
Gerard
pasó del resto de las miradas de los que allí estaban, y sólo miraba fijamente
a Frank.
-S...Si
no te importa... Me ahorrarías una pasta. -dijo Frank tímidamente.
Al día
siguiente, por la mañana.
Gerard
ayudó a Frank con las maletas. Cuando terminaron de cargar las cosas, los dos
entraron en el coche. Hubo un silencio incómodo, que sólo se rompía por Dig Up
Her Bones, que sonaba flojito desde el cassette del coche.
-Me
gustaría que te hubieras quedado -dijo Gerard entonces.
-No
podía aguantar a Shaun.... Y menos que estuvieran los dos juntos... Todo el
rato.. Era horrible.
-Me
refiero, a que te hubieras quedado en My Chem... Early sigue necesitando otra
guitarra...
Frank
se quedó mirando por la ventana. No tenía ganas de volver a su casa. Volver y
decirle a su madre todo lo que había pasado. Ahora sólo quería alegrarse y
estando los dos en un coche, era difícil.
-¿A
dónde me has dicho que fuéramos? -le preguntó Gerard, aprovechando un semáforo.
Ya estaban en New Jersey.
-Ehh...
Un momento.
Frank
se sacó el móvil del bolsillo y marcó un número a toda pastilla mientras Gerard
volvía a arrancar el coche.
-¿Bloody?
-preguntó un poco tímido. Gerard se afinó el oído.
-Yeap.
¿Frankie? ¿Eres tú?
-Sí... Oye... ¿A Betty le importaría
si me quedara esta noche en tu casa?
-¿Qué?
Amm... no, supongo. Oye, ¿estás bien?¿Pencey? ¿Shaun?
-Los dos... Oye, en 15 minutos estoy
allí, ¿vale?
-Ok,
enano.
La
chica colgó antes de que Frank le pudiera responder. Gerard tenía el ceño
fruncido.
-¿A
dónde te llevo? -preguntó un poco mosqueado.
-A
Salter Place, 67.
-¿Perdona?
-dijo un poco incrédulo.
-A
Salter Place 67, ¿Qué pasa? ¿No sabes cómo se llega?.
-Claro
qué se ir... Es mi calle.
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