sábado, 26 de mayo de 2012

Keep The Fucking Faith 16


Grabaron las canciones, y en poco tiempo Frank se sintió como de la banda. Se había olvidado de Shaun, y ahora sus mejores amigos era lo de My Chem, pero con quien mejor se llevaba era Gerard.
La banda había empezado una gira, si es que se podía llamar así. Se paseaban por los "festivales" que hubiera, tocaban en locales de mala muerte, y apenas tenían público, pero iban ganando fama.
Un día, estando en un bar -nueva tradición: emborracharse antes de cada actuación para evitar el pánico escénico-, antes de uno de los conciertos, les llamó su mánager.
-¿Sí? -dijo Gerard con el manos libres
-Sí, soy Mike. He estado con los de la discográfica.... y.. eh...
-¿Qué pasa? -dijo Gerard con un tono de preocupación.
-Quieren que hagáis un vídeo. -los chicos empezaron a dar gritos de alegría-. No tan rápido. La disco pone las cámaras, pero el escenario etc etc lo tenéis que poner vosotros.
Después de decir eso, colgó. Sinceramente Mike no era el mejor manager, pero era el único que tenían.
Con esa noticia hicieron el concierto, y después; cada uno, volvió a casa.
Ray y Matt, se fueron a las suyas, bastante borrachos; y Frank -que ahora vivía con los Way-, se fue como de costumbre a casa de Gerard y Mikey.
-Paso de ducharme.. -dijo Mikey mientras iba dirección a su cuarto, como un zombie
-Pero si estás que das asco... Métete en la ducha, aunque te duermas allí.-dijo Gerard.
-Tengo más de 18, puedo hacer lo quiera.... Y quiero dormir. -dijo, y acto seguido se encerró en su cuarto.
-¡¡GUARRO!! -gritó desde el salón el mayor.
Desde el otro lado de la puerta se escuchó la risa de Mikey.
-Pues yo tengo hambre -dijo Gerard-, ¿Quieres algo?
-No, ahora no... Creo que me voy a dar una ducha...
-Ok.
Gerard se fue hacia la cocina, y Frank hacia el baño.
La  nevera estaba casi vacía, sólo había mantequilla de cacahuete y poco más. Decidió hacerse un sándwich.
El pan que había no podía estar más duro, así que decidió tostarlo un poco, por si eso ayudaba en algo... Y entonces, se fue la luz.
Como puedo buscó en los cajones alguna linterna o algo que alumbrara. Se acordó de que Frank estaba en la ducha, y linterna en mano, fue a ver como estaba.
Justo cuando estaba frente a la puerta del baño, se escuchó un gran golpe, y luego un pequeño Ahh.
-¿Frank? -dijo Gerard con voz preocupada.- ¿Estás bien?
-Mi... brazo... -dijo desde el otro lado de la puerta.
-¿Puedes salir?
Gerard intentó abrir la puerta, pero tenía el pestillo cerrado.
-No.. no lo sé, el suelo está mojado.
Frank intentó ponerse de pié, pero, con todo el agua por el  suelo, volvió caerse. Esta vez, arrastró consigo una cuchilla, que terminó clavándosela en la mano.
Después de volver a escuchar el golpe, Gerard vio claro que no iba a poder abrir la puerta, y decidió echarla abajo.
Después de varios intentos consiguió echarla abajo, y llegó hasta el baño. El suelo estaba encharcado y olía gel de ducha. Sacó la linterna del bolsillo, y la encendió.
Enfocó el suelo, y allí lo vio: tirado sobre las losas encharcadas del baño, estaba Frank, sangrando por una mano, con el otro brazo en una posición extraña, y totalmente desnudo.


Keep The Fucking Faith 15



La banda se fue a comer con los chicos y Frank. En algún momento todos se pusieron a hablar de Iron Maiden, y Frank y Gerard se quedaron como siempre, en un lado de la mesa a parte.
-My Chem ensayando es genial, pero en un escenario es un mejor -dijo Frank.
-¿Sabes ya lo que vas a hacer?  Matt sigue dejándote una cerveza en su frigo.
<<Se acuerda.... Estaba escuchando>> pensó.
-No sé, lo de esta noche.. A sido increíble, pero me ha gustado como espectador.... no se
si como músico me hubiera gustado tanto.
-Sólo se una manera de saberlo -dijo Gerard- Early te necesita, o ¿vas a dejarla sin su otra guitarra?
-Está bien -dijo en voz baja.
En ese momento Gerard se levantó como de un salto y levantó su cerveza. Frank se asustó un poco
-Chicos, Frankie está en My Chem!!! Whohoaa!!
Todos se pusieron a hablar de lo bien que iba a estar ahora My Chem con Frank, y entre tanto alboroto; Gerard se escapó de su hermano para poder fumar un rato.
Bianca lo siguió.
En cuanto salió del bar, Gerard encendió un cigarrillo y sentó en la puerta. Se sentía como un idiota.. En cuanto el efecto de la cerveza y la adrenalina de un buen concierto se le pasaban, volvía a pensar en esa media hora en el coche.
-Hey -dijo una voz de chica detrás suya.
Gerard se giró un poco.
-Ah.. hola Bloody. -miró un rato el cigarrillo, sin saber muy bien que hacer.
-Oye.. Tú...y Frank...¿estáis juntos?
-¿¡Quée?! -dijo más alto de la cuenta.- N..No. Ni de coña... sólo somos amigos.
-He visto como lo mirabas ahí arriba, y cómo lo escuchas cuando habla... He visto eso antes.
-¿En quién? -dijo, intentando esquivar el tema.
-En mis hermanos, en mis amigos... y en Frankie.
-¿Cuándo? -no pudo evitar la curiosidad.
-Cuando habla de vosotros. Sois los de la sala 6, me ha contado cosas. Pero sólo la pone cuando habla de tí.
Gerard se sintió alagado. Si Bloody decía la verdad, era posible que a Frank le gustara él.
-Escucha -dijo ella-, Frankie lo ha pasado como el culo; cuando salió con Jam se dió cuante de que sólo eran muy buenos amigos y eso le dolió un poco , y con el cerdo de Shaun las pasó canutas.
-¿Qué tiene eso que ver conmigo?
-Eres un buen tipo, tú no le harías daño... Eso es lo que necesita.
La puerta del bar hizo un poco de ruido mientras Frank la abría y salía del sitio.
-¿Se puede saber de qué habláis? -preguntó extrañado mientras se acercaba.
-De lo feo que eres, enano -dijo Bloody con una sonrisa.
-Serás hija de tu madre -dijo mientras la cogía en brazos y se acercaba a Gerard.
-Oye.. Frankie -dijo Bloody con voz de sueño-. Quiero irme ya a casa, déjame que llame a Eric.
-OK, no tardes -le dijo.
Ambos se quedaron mirando cómo la chica entraba al local.
-¿De qué la conoces? -preguntó Gerard
-Salí con su hermana, Lyz. Cuando suspendí varios exámenes, mi madre me obligó a enseñarle a tocar la guitarra, y nos hicimos amigos.
-¿Cuántos años tiene?
-El mes pasado cumplió 15. Me perdí su fiesta.
La puerta volvió a sonar, y toda la banda con los adolescentes, salió del bar.
-Oye, tenemos que quedar más con estos dos, son la leche -dijo Ray, medio borracho.
Mikey estaba hablando con Bloody muy interesado, y Eric los escuchaba por detrás.
-Entonces.. ¿van a hacer otra de Star Wars? -preguntó el de las gafas.
-Sí... -dijo ella-, tiene algo que ver con Clones... No me acuerdo del nombre.
Frank fue a por el coche, y los demás se quedaron hablando.
 Cuando volvió, les dijo a los dos críos que se dieran prisa. Bloody se despidió de todos. Cuando llegó el turno de Gerard, lo abrazó. Él se quedó un poco cortado.
-Deberías decírselo -le dijo al oido.
Luego se montó en el coche, y Gerard no supo más de ella.
A los pocos días del concierto, Gerard llamó a Frank para grabar Early sunsents, y también Honey. Las cosas volvieron a ser como antes.

Keep the Fucking Faith 14


Después de unos días en casa de los Hawkes, Bianca se dio cuanta de que su amigo estaba mal. Se llevaban 5 cinco años, pero lo entendía como si los dos tuvieran 20.
-Hey, Frank. -dijo mientras se sentaba a su lado viendo la tele.
-¿Qué pasa Bic?
-Un colega me ha dicho que una banda va a tocar a Maxwell's.
-¿Eso no está en Hoboken?
-Yeap. Necesitamos que alguien que sepa conducir nos lleve... Mamá me deja el coche, sólo si tu vas al volante.
-¿Cuándo es?
-Mañana.. Por la noche... -Bianca intentó sonar todo lo inocentemente posible, para que Frank aceptara.
-Está bien... -en realidad no quería, pero sabía que necesitaba salir de aquella casa.
Cuando llegó la noche siguiente, Bianca, Frank y Eric, el amigo de Bic, estaban en la puerta del Maxwell's con otras 20 personas, esperando para entrar.
-Me han dicho que el cantante es guapísimo. -decía una de las chicas que iba delante.
-El bajista está mejor... Además, son hermanos. -le respondía la amiga.
Frank se quedó pensando un rato en My Chem, pero luego pensó que no era tan raro que dos hermanos estuvieran en una banda, no era nuevo. Ejemplo: Los Misfits, Jerry coló a su hermano.
Cuando entraron, las luces del restaurante/bar se apagaron, y se escucharon unos pasos en el escenario y el típico sonido que hace un ampli cuando le conectas una guitarra.
-Somos My Chemical fucking Romance, y os vamos a matar a todos.
Frank se quedó de piedra, nunca los había visto en un escenario. Bic y su amigo, se volvieron unos fanáticos y se colaron para llegar a estar en primera fila.
La primera canción que tocaron fue Headfirst for Halos, y cuando tocaban Drowing Lessons, Ray se dió cuenta de la presencia de Frank, y se lo dijo a Gerard al terminar la canción. Frank los saludo con la mano.
-Queridos oyentes, -dijo Gerard, imitando el tono de un locutor de radio- tenemos entre nosotros, a un colega de la banda.. -señaló a Frank, que estaba solo en una mesa-, El señor Frank fucking Iero. ¿Quieres venir a aquí encima, nene?
Ante la presión social, a Frank no le quedó otra que ir a la primera fila.
Pasó junto a varias fans de la banda que no sabían si querían matarlo o no y junto a Bloody, que alucinaba con la escena. Primero porque no esperaba que Gerard tuviera una banda, segundo, porque cuando había conocido a Gerard; parecía más serio que entonces.
Cuando llegó al borde del escenario, Ray y Gerard lo ayudaron a subir. Gerard lo presentó, les habló un poco de Pencey y del royo de la sala 6.
Ray le pasó en algún momento su guitarra, y tocó junto con Gerard, una cover un poco improvisada de Astro Zombies. Después, My Chem se puso de nuevo con su repertorio, y Frank se sentó en una parte apartada del escenario, sólo para escucharlos.
Conforme era más tarde, ya casi no quedaba nadie en el sitio, y a las 2:00 am, ya no había ni un gato, y el concierto estaba acabado.

Keep The Fucking Faith 13



Después de flipar un rato, llegaron. Una chica salió corriendo de la casa y se abalanzó sobre Frank, tirándolo  contra césped reseco.
Gerard se la quedó mirando: tendría unos 15 años. Llevaba una camiseta raída de los Misfits y pantalones vaqueros con unas converse. Tenía una coleta, de pelo negro.
En realidad Frank y ella pegaban cómo pareja... Hasta era un par de centímetros más baja que él, si eso era posible...
Cuando se levantaron, Frank se la presentó.
-Esta es Bloody Hawkes, bueno, Bianca Hawkes. -dijo.
-Yo soy Gerard -respondió un poco mosqueado.
-¿Quieres entrar? Mamá ha hecho café y tostadas.. -le dijo Bloody a Frank, sin dejar de sonreír y luego miró a Gerard.
-No quiero molestar.. -dijo Gerard, pero ya era demasiado tarde.
-MAMÁAA, el hijo de los Way ha venido con Frankie -dijo Bloody mientras entraba.
Frank cogió sus cosas como pudo, y entró en la casa. Gerard no tuvo más remedio que seguirlo.

La verdad es que esa casa le sonaba bastante. Bueno, eran vecinos, seguro que alguna vez habría entrado. Entonces vio, junto a la puerta una foto de 3 chicos; 2 niñas y un niño. La del medio parecía más mayor, y era más alta. Esa chica le sonaba más. El niño y la otra niña, parecían de la misma edad.
-La de en medio es Lyz, y el de allí -dijo Bloody señalando al chico- es Derek. Ésta soy yo.
Señaló a la pequeña, que era rubia y sonriente. Su versión adolescente era bastante diferente a la de la foto.
-¿Te acuerdas de mí? -le preguntó con una sonrisa.
-A penas... Eras muy pequeña...
            -Cariño, ¿puedes venir un momento?-dijo una voz desde la cocina.
-Vooy!! -dijo Bloody.
Gerard siguió mirando cosas de la casa. Era una casa normal, con cosas normales, no como la suya, que estaba llena de cosas raras de sus abuelos.
La pared estaba llena de fotos. Se fijo un poco más y reconoció a Frank. Salía en casi todas, casi siempre con Bloody, y a veces con Lyz.
Con Lyz siempre salía muy feliz, como si fueran novios. Y con Bloody, siempre había una guitarra cerca.
A veces salían en uniforme de instituto, y otras, con camisetas de grupos.
Se fijó en una foto de Frank, estaba  muy joven, con el pelo rojo a mechas, y cantando.
Casi podía sentir la canción a través de la foto.
-Me la hizo Lyz a mala leche, en un concierto de Pencey. Estábamos empezando.
-¿Dónde has dejado tus cosas? -le preguntó para cambiar de tema. No quería saber nada de esa chica.
-En el cuarto de Bloody.
Gerard fue a preguntarle más, cuando la Sra. Hawkes apareció.
-Gerard,¡Cómo has crecido! -iba cargada con tazas de café, y una de té.
-Déjame que te ayude -dijo Frank quitándole la bandeja de las manos.
-Aw, gracias cariño -dijo acariciándole el pelo-. ¿Queréis tomároslas en el cuarto de Bicky?
-Por mi vale -dijo Bloody adelantándose y cogiéndole la bandeja a Frank.
Subieron las escaleras hasta el cuarto de Bloody, que no era my diferente. Merendaron juntos, mientras Frank contaba cosas de Nueva York, y Bloody lo escuchaba embobada.
A Gerard le molestó al principio, pero luego se dió cuenta que Bloody no ponía la típica cara que suele poner una chica cuando liga, si no la que suele poner cuando escucha a su hermano mayor. En cierto modo, la envidiaba.
Después de merendar en casa de los Hawkes, Gerard volvió a casa.
Se sentía tonto. No había aprovechado esa media hora... Era tiempo suficiente para decirle que la razón por la que no quería que Frank no se largara, era que lo quería.

Keep The Fucking Faith 12


Después de haberse quedado un par de semanas en casa de Gerard, Frank tomó su decisión. En cuanto llegaron al estudio, se la contó al resto de sus compañeros.
-Así que te vuelves a Jersey -le preguntó Mikey.
-Síp. Ahora lo que quiero es aclararme las cosas... He dejado a la banda... Y sólo quiero volver a mi casa y no sé... hacer el vago...
-Tío, que sepas que te echaremos de menos. -dijo Ray mientras lo abrazaba.
<<¿Todos?>> Se preguntó Frank. Busco a Gerard con la mirada. Estaba apoyado contra la pared, en una esquina, cigarrillo en mano. Estaba cabizbajo, y parecía que estaba en su mundo. Cómo si nada de lo que estaba pasando le importara.
-Que sepas -dijo Matt-, que siempre tendrás una cerveza fría en mi casa.
Todos, menos Gerard se rieron del comentario. Poco después llegó John, cargado de maletas y varias guitarras.
-Hey, esto es todo lo que tenías en casa -dijo-. ¿Cómo piensas llevártelo a Jersey?
-Eehh..Supongo que en autobús. -respondió Frank
-Con tanto bulto, fijo que te hacen pagar un plus. -dijo Mikey.
-¿Taxi? -dijo Frank- Es otra opción.
-¿Hasta Belleville? -dijo Ray-. Macho, ¿estás loco o eres rico?
-¿Y entonces como coño quieres que vaya? -dijo Frank un poco cabreado.
-Si quieres... te puedo llevar yo -dijo Gerard
El resto de los presentes se le quedó mirando. La posesión más preciada de Gerard era su coche, y casi nunca dejaba que alguien (a parte de su hermano) usara el coche.
Gerard pasó del resto de las miradas de los que allí estaban, y sólo miraba fijamente a Frank.
-S...Si no te importa... Me ahorrarías una pasta. -dijo Frank tímidamente.

Al día siguiente, por la mañana.

Gerard ayudó a Frank con las maletas. Cuando terminaron de cargar las cosas, los dos entraron en el coche. Hubo un silencio incómodo, que sólo se rompía por Dig Up Her Bones, que sonaba flojito desde el cassette del coche.
-Me gustaría que te hubieras quedado -dijo Gerard entonces.
-No podía aguantar a Shaun.... Y menos que estuvieran los dos juntos... Todo el rato.. Era horrible.
-Me refiero, a que te hubieras quedado en My Chem... Early sigue necesitando otra guitarra...
Frank se quedó mirando por la ventana. No tenía ganas de volver a su casa. Volver y decirle a su madre todo lo que había pasado. Ahora sólo quería alegrarse y estando los dos en un coche, era difícil.
-¿A dónde me has dicho que fuéramos? -le preguntó Gerard, aprovechando un semáforo. Ya estaban en New Jersey.
-Ehh... Un momento.
Frank se sacó el móvil del bolsillo y marcó un número a toda pastilla mientras Gerard volvía a arrancar el coche.
            -¿Bloody? -preguntó un poco tímido. Gerard se afinó el oído.
            -Yeap. ¿Frankie? ¿Eres tú?
            -Sí... Oye... ¿A Betty le importaría si me quedara esta noche en tu casa?
            -¿Qué? Amm... no, supongo. Oye, ¿estás bien?¿Pencey? ¿Shaun?
            -Los dos... Oye, en 15 minutos estoy allí, ¿vale?
            -Ok, enano.    

La chica colgó antes de que Frank le pudiera responder. Gerard tenía el ceño fruncido.
-¿A dónde te llevo? -preguntó un poco mosqueado.
-A Salter Place, 67.
-¿Perdona? -dijo un poco incrédulo.
-A Salter Place 67, ¿Qué pasa? ¿No sabes cómo se llega?.
-Claro qué se ir... Es mi calle.