Dos horas
después de la escenita del baño, Gerard estaba en medio de la sala de
Urgencias, esperando.
Estaba
atiborrada de gente, unos con mini-cortes y madres sobre protectoras, y otros
con disparos, acompañados por una pareja de polis.
Eso era lo bonito de Nueva
York, nadie se preocupaba por el de al lado.
-¿Señor
Way? -le preguntó una enfermera.
-Emm..
Sí, soy yo -dijo mientras se levantaba. Una anciana oportunista aprovechó para
quitarle el sitio.
-El señor
Iero saldrá en un par de minutos. Sólo se ha dislocado el hombro, nada grave.
En un par de días estará bien -dijo con tono
amable.
-Oh.. OK
Como dijo
la enfermera, al poco salió Frank, con un cabestrillo que le inmovilizaba todo
el brazo.
-Lo
siento...-dijo Frank nada más verlo.
Gerard se
acordó de lo del baño, de como había tenido que ayudarle a vestirse y... de
todo lo que tuvo que ver para poder hacerlo.... Y de como tuvo que ponerse a
pensar en su horrible profe de historia para no ponerse.
-No.. no
pasa nada -dijo medio sonrojado.
-Si que
pasa, no podré tocar con el brazo así, justo cuando pasa lo del video.
-Pero no
te preocupes por eso, hombre. Ahora nos vamos a casa, y luego lo hablamos con
los demás.
El
trayecto en coche fue lo siguiente a incómodo. Frank se odiaba a sí mismo por
ser "tan jodidamente torpe"
y Gerard no podía mirarlo más de 2 segundos a la cara por miedo de lo que
pudiera pasar: ejemplo, pasar olímpicamente de conducir para tirarse encima de
Frank y besarlo como si fuera el fin del mundo... y lo que pasara luego.
Y Frank,
por supuesto se tomó el silencio mal, lo que le hacía sentirse peor todavía.
Cuando
llegaron se encontraron a Mikey, café en mano, mirándolos con la típica cara
que pone una madre cuando tardas demasiado en llegar a casa.
-¿Se
puede saber qué coño hacíais? -dijo cabreado.
-Sabes
como va Urgencias... Gracias a Dios que hemos salido pronto...-dijo Gerard
mientras se sentaba en el sofá y le mangaba un sorbo al café de su hermano.
-¿Dos
horas te parece pronto?
-Estaba
todo lleno de críos con rasguños y tíos con tiros en el hombro... Ya sabes, lo
típico -dijo Gerard con tono cansado.
Mikey se
quedó un rato pensando si le estaba tomando el pelo o era verdad.
Miró hacia
la puerta y vio que Frank seguía allí.
No quería
entrar, sentía que entorpecía a MCR y no quería molestar a los Way más tiempo,
no después de todo lo que habían hecho por él.
-Frank,
¿por qué no te sientas? -preguntó Mikey mientras iba a por otro café.
-Va..
vale.
-Estaba
pensando -dijo Gerard-, dormir con esa cosa en el brazo te va a ser incómodo, y
más si somos dos... Mikey ¿te parece bien si dormimos juntos hasta que se le
pase lo del brazo a Frank?
Mikey se
giró de repente: tenía la típica cara de ilusión que pone un niño pequeño el
día de Navidad, cuando entra en el salón y ve todos los regalos.
-¡¡Claro!!
-No
quiero ser mucha molestia, puedo volver a Jersey -dijo Frank.
-No pasa
nada nene, te dejo mi cuarto cuídalo bien ¿vale? -dijo mientras se levantaba y
pasaba a su lado-. Me voy a dar una ducha ¿Ok?
-Ok..
Pero no cierres el pestillo -dijo Mikey de coña
Gerard fue
tan rápido hacía el baño como pudo. Se quito la ropa a la velocidad de la luz y
se metió bajo el chorro de agua helada. Necesitaba pensar... Pero cada vez que
se acordaba de él.. en el suelo.. en bolas... simplemente se encendía. Aquel
agua fría era lo único que lo calmaba y que hacía que no fuera directo hacia el
salón.
La idea
de dormir con Mikey había sido su salvación, además, hacía siglos que no
dormían juntos... Desde que se fue a la Art
School.
Después
de lo de ese día -según Mikey (no hay nadie mejor que tu hermano para saber
cuando andas raro y desde cuando) el día B de baño-, empezó a verlo como una
obsesión.
Y cuando
Gerard se obsesionaba, dibujaba.
Pronto
empezó tener carboncillos, retratos a lápiz, cualquier cosas se que se pudiera
hacer un papel y que fuera Frank. Y todo eso lo guardaba en una carpeta, detrás
del armario.
Cuando
pasó un mes o así, Frank fue al médico. En casa de los Way, el resto de la
banda esperaba noticias.
En cuanto
sonaron las llaves, todos miraron hacia puerta.
Frank
abrió y se encontró con 4 pares de ojos mirándolo.
-Así
que.. ¿Cuáles son las noticias? -dijo Ray entusiasmado.
-Lo del
brazo está bien.. pero...
-¿Pero?
Los "peros" siempre traen problemas -dijo Matt sentándose, con una
cerveza en la mano.
-Pero aún
no puedo tocar la guitarra -dijo Frank.
-Mierda..
-dijo Mikey mientras sentaba. El video tenía que grabarse ya, y no tenían
tiempo. Además el manager les había pedido que modificaran un poco la canción,
metiendo la guitarra de Frank.
-Bueno,
no hay tanto problema, aún así podemos grabarlo. -dijo Gerard
-¿Cómo?
No puede tocar la guitarra -dijo Mikey
-Nadie
toca de verdad la guitarra en los videos, sólo juguetean con los trastes...
-Vale,
eso para el video, ¿pero que pasa con la canción? -dijo Ray-, Yo no tengo el
mismo estilo que él.
En ese
momento un móvil empezó a sonar. Frank se dió cuenta de que era el suyo miró
quien era.
-Creo se
me ha ocurrido algo.. -dijo mientras lo cogía y se iba hacía el cuarto de
Gerard.
A los
cinco minutos, volvió con noticias frescas.
-Hey
-dijo, de repente tenía la cara más alegre-. ¿Os acordáis de Bloody?
-¿Quién?
-preguntó Ray- ¿Tu amiga la super fan de Iron y los Misfits?
-Sí, esa.
Sabe tocar la guitarra.. Yo le enseñé, o sea, que toca como yo...
-Creo que
veo por dónde vas... -dijo Matt, incorporándose.
-Vive
aquí al lado, puedo llamarla, viene.. Bueno, la trae Lyz; toca mi parte de la
canción y nadie a sabido nada....
-Me gusta
la idea -dijo Mikey.
Gerard no
se quedó muy convencido. Tenía miedo de que la chica quisiera algo a cambio de la ayuda, además la iba a traer su
hermana, ex de Frank....
Las cosas
no pintaban bien.
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